viernes , 15 diciembre 2017
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Trabajador por cuenta ajena vs trabajador autónomo

Trabajador por cuenta ajena

El art. 1.1 del ET habla de “trabajadores que voluntariamente prestan servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona, física o jurídica, denominada empleador o empresario”

Trabajador por cuenta ajena

Consideraciones previa

El contrato de trabajo se puede definir como el pacto o acuerdo entre dos personas, por el que una de ellas (el trabajador) se compromete a prestar un trabajo dependiente y la otra (el empresario) se compromete a pagar un salario.

Este pacto ha de ser expreso, o deducirse de los hechos, por ejemplo la asistencia regular a un centro de trabajo

Para que exista relación laboral,

No es necesario para que exista relación laboral que se haya hecho propiamente contrato formal y por escrito. No es obstáculo a su calificación como laboral si de hecho se está trabajando para otro bajo forma laboral.

El que no se haya hecho contrato escrito no significa que el empresario haya incumplido la ley, pues hay contratos que no necesariamente deben hacerse por escrito (art.8 del ET).

Lo que sí es obligatorio es dar de alta al trabajador en la Seguridad Social antes de iniciar la prestación de los servicios. El trabajador podrá verificarlo acudiendo a la Tesorería de la Seguridad Social

Las notas caracterizadoras del tipo contractual: la dependencia o subordinación y la ajenidad

La dependencia es la disponibilidad o puesta disposición del poder del empresario, la sujeción o sometimiento a sus órdenes e instrucciones, a su poder directivo y disciplinario. Lo relevante es la obediencia al poder de dirección y mando del empresario.

Para valorar si estamos ante un contrato de trabajo o ante una forma de trabajar no laboral hay que atender a las circunstancias del caso y ver si se dan los indicios de la dependencia y de la ajenidad.

Son indicios de la dependencia:

  • La asistencia de modo regular y continuado a un mismo centro de trabajo, en una prestación que no es aislada sino de tracto sucesivo, esto es , que se repite a lo largo del tiempo
  • El sometimiento a una jornada u horario, aunque a veces este no es necesario como mecanismo de control o puede ser un horario flexible. Depende del tipo y caracteres del trabajo.
  • La falta de autonomía en el objeto a producir, en la fijación del precio, etc.
  •  El hacer publicidad de la empresa con ropas o medios de trabajo
  • Todos los indicios que revelen el sometimiento a órdenes e instrucciones, la necesidad de dar cuenta del trabajo realizado, la presencia de facultades de dirección, control o disciplinarias.

La ajenidad

La nota de la ajenidad consiste en trabajar por cuenta ajena a cambio de un salario o remuneración siendo el titular de los riesgos y de los frutos el empresario.

La ajenidad es una consecuencia de la propiedad del empresario sobre la empresa y sobre los resultados derivados del trabajo, transferidos en virtud del contrato de trabajo.

El trabajador cumple con la puesta a disposición siendo responsable el empresario de los resultados (riesgos y frutos) del mismo y de su organización.

Quiere esto decir que el trabajador por su prestación laboral dependiente percibirá del empleador, en cualquier caso, una compensación económica garantizada, sin quedar afectada por el riesgo de la ejecución de aquélla, al no asumir la responsabilidad del resultado del trabajo en sí mismo considerado.

No obstará a la configuración de la ajenidad en los riesgos, la existencia de modalidades de retribución con cargo a los beneficios (participación en los beneficios) o a los resultados (comisiones, o primas de rendimiento, complementos ligados a la marcha de la empresa), o mediante acciones (stock options) pues en todos estos casos queda garantizado al trabajador un salario mínimo (art. 27. ET).

Son indicios reveladores de la ajenidad

  • La diferenciación entre medio de trabajo y organización empresarial. Es importante la distinción entre la aportación de la empresa (maquinaria, herramientas, vehículos, locales propios) suponiendo una inversión económica importante y la aportación por el trabajador de medios e instrumentos de trabajo que no suponen una inversión importante ni una actividad organizada.
  • No siempre la aportación por el trabajador de medios de trabajo e incluso de locales convierte a éste en autónomo. Y, al revés, no siempre el hecho de que la empresa proporcione medios y materiales convierte al trabajador en por cuenta ajena.
  • El modo de retribución y su cuantía, la participación en pérdidas y ganancias, la apropiación empresarial del bien o producto elaborado. Debe tenerse en cuenta a veces si lo pagado es salario disfrazado o envuelve un lucro o beneficio empresarial real.
  • En cuanto al modo de retribución habrá que ponderar si es fija, si se repite con una cadencia temporal y si se paga por tiempo o por resultado. En el contrato de ejecución de obra, se paga una cantidad global a tanto alzado o por entregas parciales; y en el contrato de sociedad, por reparto de beneficios o excedentes.

Trabajador por cuenta ajena

El trabajo realizado por cuenta propia

Es el trabajo autónomo. Se trata de trabajadores por cuenta propia, independientes, en régimen de auto organización, empleen o no mano de obra, los profesionales liberales, etc.

Según el ET “el trabajo realizado por cuenta propia no estará sometido a la legislación laboral, excepto en aquellos aspectos que por precepto legal se disponga expresamente».

La ley se refiere a los trabajadores independientes o autónomos que realizan actividades laborales de modo habitual, como medio fundamental de vida, que asumen los riesgos que comporte su trabajo.

El trabajo de estos trabajadores se canaliza jurídicamente a través de negocios jurídicos diversos, mercantiles (contratos de comisión o de transporte, entre otros) o civiles (contratos de arrendamiento de servicios, de ejecución de obra o de compra-venta, entre otros).

Esto sucede con los profesionales liberales en régimen de ejercicio libre o con los agentes de seguros y agentes comerciales.

A estos trabajadores independientes o autónomos no se les aplica la legislación laboral «excepto en aquellos aspectos que por precepto legal (y no reglamentario) se disponga expresamente».

Este es el caso de la actual normativa de la seguridad y salud en el trabajo pero de manera limitada en caso de contratas y en el sector de la Construcción. Ver también el art.8 de la Ley del estatuto del autónomo.

En caso de los socios de cooperativas de trabajo asociado y socios de trabajo de las demás Cooperativas la legislación de cooperativas prevé su sometimiento a determinadas condiciones equiparables a las laborales.

 

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